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domingo, 9 de outubro de 2011

LAS VIRTUDES, QUE SON Y PARA QUE SIRVEN

Para vivir y ser mejor, creo que es básico el esforzarse por adquirir y mejorar virtudes. La virtud es una disposición habitual y firme para hacer bien una serie de acciones relacionadas. A continuación nombro algunas:

La prudencia es tener criterio para pedir consejo, juzgar rectamente y decidir. El prudente puede ver en lo invisible.

La justicia: Es dar a cada uno lo que le corresponde, ser un amigo leal, honrado. Tratar a la gente como quieres que te traten a ti. Que pobre idea tienen de la justicia los que piensan que se refiere a la equidad de bienes materiales.

La Fortaleza: La tiene quien persevera en lo que debe hacer, el que no se dobla cuando vienen los problemas. Fuertes para cumplir las responsabilidades pero también para exigir las responsabilidades, el jefe que exige un buen trabajo, el que debe educar bien a sus hijos.
La Alegría: Dicen que las personas mas felices no siempre tienen lo mejor de todo, solo saben sacar lo mejor de lo que encuentran en su camino, y tienen razón. Yo soy de los que creen que el secreto de la felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace, sin importarle el resto. Y es que muchos de nosotros ponemos mas interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo. Lo curioso es que para la verdadera felicidad no se necesita una vida cómoda sino un corazón enamorado. Cuando a uno le preguntan que es ser feliz, se equivoca al conjugar el verbo, porque menciona siempre tener, tener salud, tener dinero, tener comodidades, y la verdadera felicidad está mas en dar que en tener, la felicidad la da la tranquilidad de conciencia. De allí la importancia en formarla como se debe.

La Templanza: Modera la atracción de los placeres, domina la voluntad sobre el instinto. Que mal camino es hacer todo lo que al cuerpo le gusta, darle todo lo que pide, se acostumbra y eso hace que con el tiempo ya no tengamos fuerza para decir que no, cuando son cosas deshonestas.

La perseverancia no consiste en no caer sino en levantarse siempre. Las cosas hay que terminarlas. Siempre es mejor el final que el principio.

El aprovechamiento del tiempo: vivimos como millonarios del tiempo, no sabemos cuidarlo ni aprovecharlo, hay que saber administrarlo. Leí que si el tiempo fuera solamente oro podrías perderlo quizá, pero el tiempo es vida y no sabemos cuanto nos queda.

La sobriedad: Dominio de los bienes creados. No ostentación. La gente se basa en lo que tiene y no en lo que es. La sobriedad está en como empleamos el dinero.

Fuente: http://ideasvida.wordpress.com/2006/06/17/las-virtudes-que-son-y-para-que-sirven/

terça-feira, 4 de outubro de 2011


¿Tener más o ser mejor?    

  En esta loca carrera en la que se ha convertido la vida ¿te has detenido un minuto a pensar qué quieres lograr realmente? Trabajamos o estudiamos, entablamos relaciones personales y emprendemos proyectos pero ¿hacia dónde se dirigen nuestras acciones cotidianas: a tener más o a ser mejor?
Si te preguntara cuántas cosas quieres tener ¿cuán larga sería tu lista? Tómate unos segundos para imaginarla...
Y si ahora te preguntara qué cualidades y virtudes te has propuesto desarrollar... ¿lo sabrías con la misma facilidad y rapidez?¿La lista sería igual de extensa? Imagínatelo por un instante...
La siguiente pregunta es ¿a cuál de estas dos listas le dedicas más tiempo y energía? Un minuto de sincera reflexión te permitirá sacar conclusiones por ti mismo.
Es cierto que necesitamos de algunas cosas y bienes para poder vivir. Pero las cosas nos acompañan por un tiempo, luego envejecen y perecen. En cambio nuestro ser interior nos acompañará toda la existencia. De su desarrollo depende nuestra felicidad... ¿no vale la pena acaso dedicarle un poco más de atención?
Hay una riqueza interior también dentro de nosotros. Descubriéndola inclusive mejoraría nuestra vida exterior. Por eso es necesario encontrar la llave del ser interno, aquella que nos permite reconocer quiénes somos, para qué existimos, hacia dónde vamos... ¡la que nos abre las puertas hacia la conquista de nosotros mismos!. Imagínate: tener el control de tu existencia, de tus emociones y pensamientos, elegir con sabiduría las mejores acciones, desarrollar la fortaleza y superar las pruebas, es decir, crecer y avanzar también por dentro.
"Conócete a ti mismo", enseñaba el filósofo griego Sócrates. Y es que la filosofía, esa actividad tan natural en el hombre de preguntarse y buscar la sabiduría que le falta, es esa llave interior que nos permite realizarnos plenamente en la vida.
La Filosofía, enseñada de manera práctica, nos ayuda a identificar nuestras capacidades, debilidades y principios humanos; nos ayuda a descubrir el porqué de tantas preguntas esenciales: ¿por qué me pasan "estas cosas", por qué la muerte, cómo se cultivan sentimientos...? Nos sirve para elegir nuestro destino y no dejarse arrastrar por las circunstancias; para despertar el sentimiento dormido de solidaridad humana y ver a todos como seres dignos de nuestra comprensión. ¿Hace falta mayor ganancia?
Sócrates también decía que "Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores"; enseñaba el sabio Lao Tsé: "Quien conocer a otros es letrado; quien se conoce a si mismo posee sabiduría".


http://www.acropolisperu.org/index.php/content/view/448/51/
¿Son felices los jovenes? Entrevista a Javier Elzo, sociólogo

Javier Elzo reconoce que es difícil definir qué es la felicidad, pero ello no le ha impedido 'rastrear' los caminos por los que viajan los jóvenes buscando ese estado de ánimo. Así lo hace en su último libro, Los jóvenes y la felicidad, que acaba de publicar la Editorial PPC. El catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, cercano a la jubilación, pero cercano también al mundo de los jóvenes, asegura que la mayoría de estos se sienten felices y que en muchas ocasiones son los padres quienes de verdad tienen miedo a su futuro, quizá porque aquellos se han acostumbrado a vivir en la provisionalidad.

¿Los jóvenes se plantean si son felices?
En realidad nos lo planteamos más los adultos. Ellos, fundamentalmente, quieren pasárselo bien. La palabra como tal no se la plantean. Los adultos somos quienes nos preguntamos en ellos. Después de investigar en algunos estudios, he llegado a la conclusión de que la mayoría de los jóvenes se dicen felices; están contentos con la vida. Aunque rastreando un poco en sus respuestas me he dado cuenta de que en realidad son menos felices de lo que dicen que son.

¿No son del todo sinceros en sus respuestas?
Son sinceros, pero he percibido que los jóvenes se sienten muy atados a la familia, a la escuela, al grupo de amigos... Lo cual no es malo, pero no pueden hacer todo lo que quisieran hacer. Hay zonas de sombras, de dudas, de miedos...

¿En qué hechos o en qué valores buscan la felicidad?
Es muy claro que siempre está en sintonía con las relaciones que mantienen con la familia y con el grupo de amigos. En el mundo juvenil todo juega en torno a la familia y los amigos. En las encuestas que hacemos 'cuentan' su vida cotidiana, en la que se encuentran bien, sin graves conflictos. Casi nunca dirán que su felicidad depende del dinero, del trabajo, de la pareja, de las buenas notas... Espontáneamente nunca responderán sobre estos temas en relación con la felicidad, quizá por que lo que resulta de por sí difícil es definir la felicidad. Analizando un montón de indicadores en encuestas como las de la Fundación Santa María o las del INJUVE (Instituto de la Juventud), que en España son prácticamente las únicas que ofrecen una visión global de los jóvenes, veo si se aburren en su tiempo libre, si están contentos con su vida, si creen que tienen libertad para organizaría..., y analizando sistemas de valores y determinados aspectos, que van desde la edad hasta las opciones políticas o religiosas, llego a la conclusión de que lo que les da la felicidad no se corresponde necesariamente con la respuesta que los jóvenes buscan cuando dicen que buscan la felicidad.

¿En el rastreo que ha hecho por lo que consideran la felicidad prima más el ser o el tener?
Manifiestamente el ser, pese a que en muchas ocasiones se vean egoístas, consumidores, despreocupados, incluso hedonistas. La imagen que los jóvenes tienen de sí mismos es bastante preocupante: la autoestima ha caído en picado en los últimos tiempos.

¿Cómo se relaciona esto con la idea de que los jóvenes se definan fundamentalmente felices?
Efectivamente podemos pensar que hay una incoherencia. Pienso que la baja autoestima viene porque lo que ellos buscan como felicidad al final no es lo que en realidad les da la felicidad, como decía antes. Entienden que la felicidad es divertirse con los amigos, noches de juerga, llegar tarde a casa, hacer lo que se les pone en la punta de las narices, no tener ningún tipo de compromiso... Cuando lo que compruebo es que es más feliz el joven que se divierte, pero que trata de no emborracharse todas las semanas, que sabe que al día siguiente tiene que trabajar, que sabe conciliar el pasarlo bien con el trabajo, con el esfuerzo, con el estudio. Este es un hallazgo fundamental.

El joven que tiene una visión altruista de la vida -preocupado por el otro, por lo que pasa en su barrio, por su entorno, por plantearse el tema religioso, aunque dé una respuesta agnóstica-, también es más feliz. Lo mismo ocurre con los que se plantean si se aburren, si están contentos o no con su vida... Al final de este ranking salen los más felices.

¿Quiénes aparecen como los menos felices?
Diría que fundamentalmente sale el joven socialmente 'autista', el que solo piensa en sí mismo. Es aquel que está cerrado en sí y es el que más se aburre, porque no tiene comunicación con el otro, ni tiene comunicación con la vida fuera del yo. En este pensar solamente en él es de donde viene una profunda insatisfacción y una baja autoestima, sabiendo que tiene un gran vacío vital. Es el grito silencioso del joven. Nos encontramos con un joven que quiere buscar la felicidad en eso que vulgarmente entiende como el no control, el despendole absoluto, pero mientras reconoce que es menos feliz que el joven que se divierte con un cierto control. Generalmente, además, suele haber una situación de conflictividad familiar o con los amigos, episodios de violencia, abandono de estudios... Este tipo de jóvenes es el más infeliz de todos, aunque afortunadamente no supera el 9%.

 http://www.ciudadredonda.org/articulo/son-felices-los-jovenesentrevista-a-javier-elzo-sociologo